Cada fin de año nos enfrenta a un espejo: no solo lo que logramos o lo que no logramos, sino en qué nos transformó el camino. A través de estas líneas fue también una invitación a mi misma a hacerme esta pregunta ¿cómo transformarnos el año que tuvimos en el combustible del año que viene?
Los alquimistas modernos no cerramos ciclos solo “contando resultados”, sino leyendo el propósito detrás de ellos. La alquimia moderna no es mística, sino la capacidad de transmutar experiencias en sabiduría. Fin de año es el momento perfecto para esa transmutación.
En la alquimia como saben los elementos juegan un factor clave. Al hacer un paralelismo deberíamos evaluar lo siguiente:
El Plomo del Año: Lo difícil, lo desafiante, lo que pesó y preguntarnos:. ¿Qué te drenó más energía este año? ¿Qué conversaciones evitaste y qué hubiese cambiado si las enfrentabas?
La Plata del Aprendizaje: Lo que se aprendió por dolor, error o sorpresa. ¿Qué no sabías de vos mismo hace 12 meses? ¿Qué habilidad emergió porque no quedaba otra?
El Oro del Legado: Lo que realmente quedó. ¿Qué impacto crees que dejaste en otros? ¿Qué parte de vos querés llevar al próximo ciclo?
Cuando recorrí cada una de las preguntas y las respondí para mi misma surgió una satisfacción porque el balance fue muy positivo por el camino y los aprendizajes. La transformación no ocurre en el resultado, ocurre en el proceso. Los líderes alquímicos no buscan cerrar el año solo con métricas, sino con consciencia. Porque el oro de un año no se mide solo en KPIs, sino en quién te convertiste siendo..
Como todo parte de una Intención que la llamaremos «Intención Alquímica» los invito a hacer una declaración simple para comenzar el año “En 2026 elijo transmutar ______ para liderar con más impacto y más humanidad.” Piensen en la palabra que pedirían para iniciar el 2026 (ej.: claridad, expansión, coraje, calma, influencia, propósito, presencia).
Como reflexión final les dejo esta pregunta «¿Qué plomo dejarás ir y qué oro decidirás cultivar para el año que viene?”
Deseo para todos, que el próximo año sea realmente un año transformador donde la transmutación nos haga lideres o buscadores mas presentes, mas conscientes y con un propósito claro de impactar en los demás.

